Alonso de Córdova 5870, oficina 221. Las Condes, Región Metropolitana de Santiago.

Paulina Asserella

  • Psicóloga clínica acreditada por la Comisión Nacional de Acreditación de Psicólogos Clínicos.
  • Magíster psicología clínica mención en psicoanálisis, especialización en adultos.
  • Subespecialidad en trastornos alimenticios.
  • Diplomado neuropsicología, bases conceptuales, clínica y evaluación del adulto.
Los años de formación de Asserella la han llevado a ejercer su profesión no solo a través del trabajo personal sino también en el área clínica de la psicología. Posee, además, larga experiencia en intervención de crisis que aquejan a los pacientes, trastornos de la personalidad, del ánimo y trastornos de ansiedad.

Cursó un diplomado en neuropsicología, bases conceptuales, clínica y evaluación del adulto, en la Pontificia Universidad Católica de Chile, el cual le entregó las herramientas para detectar y evaluar patologías, tales como déficit atencional, deterioro cognitivo de funciones como la memoria, demencias y otras enfermedades derivadas de alteraciones neurológicas.

Además, consiguió el título de magíster en psicología clínica, mención en psicoanálisis en el Instituto Chileno de Psicoanálisis y en la Universidad Adolfo Ibáñez. En esta última casa de estudios comenzó a investigar sobre el cuerpo y sus manifestaciones, como los trastornos psicosomáticos y alimenticios.
La formación de Asserella inició en policlínicos y hospitales públicos, sin embargo, la mayor parte de su labor como psicóloga clínica la ha realizado en su consulta particular.

Con el fin de poder abordar con mayor efectividad los trastornos de la conducta alimentaria, se integró a una subespecialidad en la Pontificia Universidad Católica de Chile donde adquirió formación en terapia sistémica-familiar. Dicha terapia permite abordar casos de preadolescentes y adolescentes que presentan los trastornos antes mencionados para conseguir en los jóvenes una mejoría.

"He visto cómo diversas limitaciones, tales como miedos, inhibiciones, temor a hablar en público, temor a salir a la calle si no es acompañado, van coartando la libertad y disminuyendo la calidad de vida de las personas. Las patologías mentales como las depresiones, las crisis de pánico y la frecuente y cada vez más difundida bipolaridad tiñen la vida de los individuos, imposibilitándoles el desenvolvimiento en la sociedad, en el trabajo y en su vida en general. Estoy convencida de que todos estos padecimientos tienen un origen y una historia, por lo que pueden ser superados. Creo que lo más importante para el pronóstico de un tratamiento es el deseo de la persona por mejorarse. Lo anterior, motiva mi labor porque todos los días hay nuevos desafíos para mejorar la calidad de vida de las personas para ayudarlos a ser más libres. Esto implica un trabajo y una disposición tanto por parte del terapeuta, como del paciente". Paulina Asserella.