Alonso de Córdova 5870, oficina 221. Las Condes, Región Metropolitana de Santiago.

Paulina Asserella

  • Psicóloga Clínica acreditada por la Comisión Nacional de Acreditación de Psicólogos Clínicos.
  • Magíster Psicología Clínica mención en Psicoanálisis, especialización en adultos.
  • Subespecialidad en trastornos alimenticios.
  • Diplomado neuropsicología, bases conceptuales, clínica y evaluación del adulto.
  • Practitioner Programación Neurolinguística, Escuela PNL Argentina.
Los años de formación de Paulina Asserella la han llevado a ejercer su profesión en el área clínica de la psicología. Posee, además, larga experiencia en intervención de crisis, trastornos de la personalidad, del ánimo y trastornos de ansiedad.

Cursó un diplomado en Neuropsicología, en la Pontificia Universidad Católica de Chile, el cual le entregó las herramientas para detectar y evaluar patologías, tales como déficit atencional, deterioro cognitivo de funciones como la memoria, demencias y otras enfermedades derivadas de alteraciones neurológicas.

Obtuvo el título de Magíster en Psicología Clínica, mención en Psicoanálisis en el Instituto Chileno de Psicoanálisis y en la Universidad Adolfo Ibáñez. En esta última casa de estudios comenzó a investigar sobre el cuerpo y sus manifestaciones, como los trastornos psicosomáticos y alimenticios.

La formación de Asserella inició en el año 2007, en policlínicos y hospitales públicos, sin embargo, la mayor parte de su labor como psicóloga clínica la ha realizado en su consulta particular.

Con el fin de poder abordar con mayor efectividad los trastornos de la conducta alimentaria, se integró a una subespecialidad en la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde adquirió formación en terapia sistémica-familiar. Dicha terapia permite abordar casos de preadolescentes, adolescentes y adultos, que presentan los trastornos antes mencionados para conseguir una mejoría.

Finalmente cursó un Practitioner en Programación Neurolinguística, herramienta que facilita nuevos aprendizajes y cambios. Se utilizan estrategias prácticas para cambiar conductas disfuncionales, lograr metas futuras, encontrar recursos y potenciar talentos. También sirve para trabajar y cambiar relaciones interpersonales. Disminuir la ansiedad y los miedos y cortar hábitos disfucionales. Ayuda en la toma de decisiones y logro de objetivos.

"He visto cómo diversas limitaciones, tales como miedos, inhibiciones, temor a hablar en público, a salir a la calle, van coartando la libertad y disminuyendo la calidad de vida de las personas. Las patologías mentales como las depresiones, trastornos ansiosos, crisis de pánico, bipolaridad tiñen la vida de los individuos, dificultándoles el desenvolvimiento en la sociedad, en el trabajo y en su vida en general. Estoy convencida de que todos estos padecimientos tienen un origen y una historia y un sentido oculto para nosotros, por lo que pueden ser superados. Lo anterior, motiva mi labor, porque todos los días hay nuevos desafíos para mejorar la calidad de vida de las personas y ayudarlos a ser más libres. Esto implica un trabajo y una disposición tanto por parte del terapeuta, como del paciente". Paulina Asserella.