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Bullying

¿En el colegio? ¿en el trabajo? ¿en la calle? o ¿en el hogar?, cualquiera de los lugares antes nombrados puede ser un escenario de bullying. Este acto de burla comienza, comúnmente, en los colegios cuando un grupo de niños que se sienten con autoridad sobre otros niños, empiezan a acosarlos con palabras negativas que afectan, psicológicamente, a quienes las reciben. Este acoso o burla puede llegar al contacto físico, siendo aún más grave para el niño. Así como sucede en los colegios, también pueden existir casos de bullying en el trabajo, cuando una persona recibe burlas por tener sobrepeso, por ejemplo. O en el hogar, cuando los padres, en vez de brindarle apoyo a sus hijos, se burlan de una caída o de cómo hablan; esta situación en vez de sumar, resta. Todos los casos antes mencionados afectan, en gran medida, las emociones del atacado: ansiedad anticipatoria, fobias, depresión, ansiedad, frustración, inseguridad y baja autoestima son algunos de los daños que causa el bullying en las víctimas.

Los psicólogos se enfrentan a dos escenarios: ayudar a la víctima que recibe las burlas o al victimario que se encarga de molestar a quien desee. El caso es que los especialistas consideran que el niño o la persona que hace bullying necesita proyectar o sacar algún problema que está reprimiendo internamente. Al sentirse mal, la única manera de estar mejor es acosando a otro. Queda de parte de los padres del niño, por ejemplo, buscar ayuda profesional para que esa conducta cambie y ya no haga más daño.

En el caso de las víctimas de bullying, la ayuda de sus familiares y después de especialistas las buscan cuando explotan porque ya no pueden soportar más el acoso. Al principio, suelen callar porque se sienten amenazados por el agresor. La idea de todo el problema es que los padres o los familiares se den cuenta de ambas situaciones porque tanto el agresor como el agredido necesitan de terapias psicológicas para superar ese episodio. Por un lado, la víctima sentirá la tranquilidad de que nadie lo acosará y, por otro lado, el agresor no seguirá provocando momentos desagradables de acoso ya que entenderá que está mal.

Si usted necesita la ayuda de psicólogos para superar un episodio de bullying o para controlar los ataques porque es victimario, Ô Calme es su mejor opción porque le ayudarán a lidiar con todos los aspectos que afectan su autoestima. Asimismo, lo encaminarán para que busque la ayuda legal y así alejar a los victimarios. Puede llamarnos al +56 2 2247 7702 o dejar un mensaje en el formulario de contacto ubicado en esa página. ¡Tendrá una respuesta en breve!